Inédito frente común en Nuevo León: Morena, PRI y PAN se unen para acotar gestión de Samuel García
En un movimiento político sin precedentes en la entidad, las bancadas de Morena, el PRI y el PAN en el Congreso de Nuevo León han consolidado un bloque opositor con el objetivo de frenar diversas iniciativas y facultades del gobernador Samuel García.
El eje del conflicto: Presupuesto y Deuda
La alianza, que trasciende las diferencias ideológicas nacionales, se ha centrado en el control del Paquete Fiscal 2026. Los puntos principales que este bloque busca imponer son:
Límite al endeudamiento: El rechazo a las solicitudes de crédito propuestas por el Ejecutivo estatal.
Recorte en publicidad: La iniciativa impulsada por Morena para reducir al 50% el gasto en comunicación social y viáticos de la oficina del gobernador.
Distribución de fondos: Exigir un reparto equitativo de recursos a los municipios, acusando una supuesta discrecionalidad por parte del Gobierno del Estado.
Un giro en la política local
Este bloque opositor surge tras las directrices de la dirigencia nacional de Morena, que ha endurecido su postura hacia la administración de Movimiento Ciudadano en Nuevo León. Mientras que a nivel federal existe una relación de trabajo entre la presidencia y el estado, en el ámbito legislativo local la ruptura es evidente.
Respuesta del Ejecutivo
Por su parte, el gobernador Samuel García ha señalado que este frente común representa un obstáculo para el desarrollo de proyectos de infraestructura clave, como las nuevas líneas del Metro y obras hídricas, argumentando que se trata de un bloqueo político que afecta directamente a la ciudadanía.
La unión de estas tres fuerzas políticas representa un desafío legislativo mayor para el Ejecutivo, ya que cuentan con la mayoría necesaria para modificar leyes y presupuestos, marcando un nuevo capítulo de tensión en la política regiomontana.
