El «derrumbe» de Calderón: Entre el olvido en Los Pinos y el paradero desconocido del «Che»
Mientras la Ciudad de México celebra la llegada de nuevas figuras históricas al Paseo de la Reforma, en los jardines de Los Pinos la historia parece quedar a ras de suelo. La estatua del expresidente Felipe Calderón, ubicada en la emblemática Calzada de los Presidentes, continúa derribada y rodeada de basura, marcando un fuerte contraste con la narrativa cultural actual.
Cronología de una caída prolongada
Lo que comenzó como un accidente natural se ha convertido en un enigma administrativo:
25 de julio: Un árbol cae sobre la escultura de Calderón. La pieza termina en la jardinera y es cubierta con una bolsa de plástico negra.
30 de julio: Tras reportes de su desaparición, la directora del Complejo Cultural, Elisa Lemus Cano, asegura que la estatua está en proceso de restauración y que regresaría a su lugar por ser parte del acervo histórico.
Noviembre y febrero: Pese a las promesas, la estatua reaparece tirada a un costado de su basamento dañado, sin señales de reparación.
Silencio oficial y contraste político
A pesar de las consultas directas, la Secretaría de Cultura ha guardado silencio sobre el porqué la pieza sigue en el suelo. Mientras tanto, el foco del Comité de Monumentos (Comaep) ha estado en otro lugar: el polémico “Monumento Encuentro”.
Dato clave: Las estatuas de Fidel Castro y el «Che» Guevara, retiradas de la colonia Tabacalera por la alcaldía Cuauhtémoc, fueron declaradas con «paradero desconocido» en la última sesión del Comité el pasado diciembre.
Dos destinos, una misma incertidumbre
El panorama actual del patrimonio escultórico en la capital es de claroscuros: por un lado, el auge del Paseo de las Ancestras en Reforma; por otro, monumentos de figuras polarizantes que terminan en el suelo de Los Pinos o desaparecidos de la vista pública.
