4 de junio de 2026

¡Ingeniería de crucero! Limpiaparabrisas  arregla semáforo de la Juan Pablo II para no perder ingresos 

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CHIHUAHUA, CHIH. — Dicen que la necesidad es la madre de la invención, y en el cruce de Juan Pablo II y Lombardo Toledano, la necesidad tiene nombre de semáforo descompuesto. Ante la ausencia de cuadrillas municipales, un joven limpiaparabrisas decidió que «quedarse de brazos cruzados» no era opción y se convirtió en técnico de alturas por un día.

Crónica de un «mantenimiento» extremo
Cansado de ver cómo el tráfico se volvía un caos y, por ende, sus monedas desaparecían, el trabajador aplicó la de «si quieres algo bien hecho, hazlo tú mismo». Con la agilidad de un acróbata y el apoyo moral de sus colegas, escaló la estructura del semáforo ante la mirada atónita de los conductores.

Los detalles de la jornada:

Misión: Reactivar el flujo vehicular para no perder la «chamba» del día.

Táctica: Trepar varios metros de altura para intentar darle «vida» a las luces que simplemente decidieron tomarse la tarde libre.

El gran ausente: Mientras el joven desafiaba la gravedad, los agentes de Vialidad brillaban por su ausencia, dejando la ingeniería vial en manos del sector informal.

Héroe sin capa (y sin arnés)

Aunque la intención fue noble y la técnica visualmente impresionante, el semáforo resultó ser más testarudo de lo esperado y se mantuvo en huelga. Los testigos en la zona no sabían si aplaudir la valentía o llamar a los bomberos, pero lo cierto es que el «técnico improvisado» se llevó los honores por intentar poner orden donde la autoridad no aparecía.

Estado del tráfico: El crucero sigue siendo un «sálvese quien pueda». Se recomienda a los automovilistas aplicar el sentido común (ese que a veces parpadea menos que el semáforo) y extremar precauciones al cruzar por la zona.

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