Esperanza para familias de desaparecidos.
Colectivo 10 de Octubre junto con autoridades encontraron restos óseos calcinados y evidencias luego de una extensa jornada de rastreos.
Fueron tres días de intensa búsqueda en varios municipios de la región; Matamoros dio resultados.
El hallazgo de restos óseos en Matamoros da esperanza para que una familia recupere a su ser querido, así lo informaron madres buscadoras del colectivo 10 de Octubre, quienes en conjunto con autoridades llevaron a cabo una jornada de rastreos en Jiménez, Corralejo (municipio de Allende) y Matamoros. Este último punto, una zona donde la tierra ya había sido intervenida anteriormente, volvió a revelar fragmentos calcinados que podrían estar relacionados con alguna persona desaparecida.
En cada paso sobre la tierra removida, en cada mirada hacia el suelo, la esperanza no se apagó para las madres buscadoras del colectivo 10 de Octubre, quienes nuevamente salieron al campo, acompañadas por autoridades estatales, para recorrer distintos puntos de la región en una jornada marcada por el dolor, pero también por la firme intención de encontrar a los suyos.
“Hasta encontrarlos”
Fue el lema que repitieron como consigna y como promesa para sus desaparecidos durante tres días de búsqueda, los cuales arrojaron como resultado el hallazgo de evidencias delictivas como ojivas, casquillos y restos humanos calcinados.
En Corralejo, Allende, las buscadoras caminaron cerca de 10 kilómetros entre brechas. En Jiménez, se adentraron en un tramo de aproximadamente 500 metros en el kilómetro 170 de la carretera, punto que ya había sido intervenido anteriormente tras el hallazgo de una fosa clandestina.
Ahí, como en otras ocasiones, la búsqueda no se detuvo ante la memoria del hallazgo previo, sino que se profundizó con la esperanza de encontrar algo más, de encontrar a los suyos.
En Ciénega de Ceniceros, entre el polvo y la maleza, aparecieron nuevos indicios: una cobija, un pantalón tipo cargo y casquillos. “Para nosotras, cada prenda, cada casquillo, puede ser una pista, una historia o el eco de alguien que aún no vuelve a casa”.
Los hallazgos se someterán a análisis genéticos para su identificación. / Foto: Cortesía / Colectivo 10 de Octubre
Tiro de mina en Matamoros: lugar donde encontraron evidencias
Pero fue en Matamoros donde la jornada tomó un peso distinto. En una zona donde la tierra ya había sido intervenida anteriormente, las buscadoras regresaron al mismo punto. Ahí revisaron un tiro de mina y un perímetro de entre tres y cuatro kilómetros a la redonda.
Tras el recorrido, encontraron fragmentos óseos calcinados, un diente humano, dos ojivas y un botón de pantalón marca Levi’s. “Es doloroso encontrar restos, sin embargo también significa la esperanza de que ya podrá reencontrarse con su familia”.
Mencionaron que este hallazgo representa para las familias la posibilidad de una respuesta en su búsqueda, la oportunidad de lograr una identificación y, con ello, cerrar un ciclo que sigue abierto. “Cada resto que se logra localizar significa para una familia poder alcanzar la paz que se nos arrebató al desaparecer a nuestros hijos, aunque el dolor siga nos queda la esperanza de encontrarlos”.


