Acusan a la “Patrulla Espiritual” de secuestro y tortura contra una mujer trans
Tijuana, B.C.- La organización religiosa “Patrulla Espiritual” está en el ojo del huracán tras la difusión de videos donde se observa el internamiento forzado de una mujer trans en situación de calle. El caso ha provocado una ola de indignación nacional y pone bajo la lupa al Ayuntamiento de Tijuana por financiar a este grupo.
¿Qué pasó exactamente?
El pasado 9 de mayo, integrantes de este grupo interceptaron a una mujer trans en Tijuana. Según denuncias de más de 150 colectivos de derechos humanos y funcionarios estatales, ocurrieron los siguientes abusos:
Internamiento forzado: La subieron a un vehículo contra su voluntad mientras ella pedía ayuda.
Tortura e identidad: Intentaron obligarla a vestirse de hombre y le cortaron el cabello a la fuerza para «corregir» su género.
ECOSIG: Estas acciones son consideradas «Terapias de Conversión», un delito ya castigado por la ley en México que busca cambiar la orientación sexual o identidad de las personas mediante violencia o humillación.
El dinero público bajo sospecha
La polémica creció al revelarse que el Gobierno Municipal de Ismael Burgueño entregó 7.2 millones de pesos a esta agrupación. La crítica principal es que el dinero de los ciudadanos se está usando para apoyar a un grupo que:
Viola la separación entre Iglesia y Estado.
Utiliza métodos que la Suprema Corte ya declaró ilegales por violar los derechos humanos.
Opera centros de rehabilitación (como la clínica Jireh) que ya habían sido clausurados por malos tratos.
Las exigencias
Organizaciones civiles de todo el país han lanzado un llamado urgente a la gobernadora Marina del Pilar y a la Fiscalía del Estado para:
Localizar a la víctima: Saber dónde está y asegurar que esté bien.
Cerrar los centros: Clausurar definitivamente los lugares de la agrupación que no cumplan con las normas de salud.
Castigo penal: Investigar a los responsables por privación ilegal de la libertad y violencia de género.
