Intensas lluvias arrastran vehículos y cobran la vida del universitario Edgar Rodríguez
Parral, Chih. — Una torrencial lluvia registrada la noche del pasado 25 de septiembre puso a prueba a los cuerpos de emergencia en Hidalgo del Parral, convirtiendo vialidades y vados en zonas de alto riesgo. Tras horas de intensa búsqueda, autoridades y voluntarios confirmaron el hallazgo sin vida de Edgar Rodríguez, estudiante de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), quien fue arrastrado por la corriente en el sector de la Talleres.
Una noche de emergencias simultáneas
Las precipitaciones comenzaron a intensificar el caudal en distintos puntos de la ciudad en cuestión de minutos. Los primeros reportes de auxilio se registraron en el vado de La Libertad, cerca del barrio El Conejo, donde los tripulantes de un vehículo atrapado por el agua lograron ser rescatados a tiempo por los servicios de emergencia.
Sin embargo, momentos después, una situación similar se reportó en el vado de la Talleres, donde cuatro jóvenes fueron sorprendidos por la fuerza del agua mientras viajaban a bordo de una unidad. Aunque tres de ellos lograron ponerse a salvo, Edgar Rodríguez no logró salir.
Operativo de búsqueda coordinado
A partir de ese momento, el protocolo cambió a una operación de rescate y búsqueda de personas desaparecidas. Elementos de Protección Civil, H. Cuerpo de Bomberos, Seguridad Pública y personal del Ejército Mexicano desplegaron operativos a lo largo del trayecto que pudo haber tomado la corriente.
Pese a la oscuridad, el lodo y lo complicado del terreno, las labores continuaron durante la madrugada. Con las primeras luces del sábado, la movilización se multiplicó tras el llamado urgente emitido por familiares en redes sociales, lo que sumó a decenas de voluntarios a los recorridos de rastreo por las márgenes del río.
El desenlace
Las labores de búsqueda concluyeron trágicamente cuando los equipos de rescate localizaron el cuerpo del joven en una zona de difícil acceso del río, a la altura de la comunidad de Santa Rosa. Debido a las condiciones del terreno, fue necesario realizar complejas maniobras para permitir el ingreso de las unidades del Servicio Médico Forense (Semefo) y realizar las diligencias correspondientes.
Este lamentable suceso vuelve a poner en el centro del debate el peligro latente que representan las crecientes en los vados de la ciudad durante la temporada de lluvias, recordando tragedias previas como la ocurrida en julio de 2025, cuando otro ciudadano perdió la vida en circunstancias similares al intentar cruzar el afluente.
