Brighite Granados aclara con transparencia la revocación de su visa por una antigua falta de tránsito; acusa golpeteo político
CIUDAD DE MÉXICO.— Con total apertura y de frente a la ciudadanía, la presidenta de Morena en Chihuahua, Myrna Brighite Granados de la Rosa, aclaró de manera oportuna el malentendido administrativo que derivó en la cancelación de su visa el pasado 29 de mayo, cuando intentaba cruzar a la Unión Americana para visitar a sus familiares.
Durante una revisión de rutina en la frontera, las autoridades migratorias de Estados Unidos le notificaron la revocación de su documento de viaje debido a una simple infracción vial menor ocurrida hace ya una década en territorio estadounidense. La dirigente estatal precisó que el incidente ya era un asunto del pasado, al grado de que el propio consulado norteamericano le había renovado la visa con posterioridad a esa falta sin poner ninguna objeción en su momento.
Granados de la Rosa salió al paso de las especulaciones de manera contundente, dejando en claro que cuenta con una trayectoria limpia y que carece de cualquier tipo de antecedente legal, penal o civil, tanto en México como en el extranjero, más allá de la mencionada multa de tránsito.
La aclaración de la líder morenista frena de golpe la narrativa que bloques de la oposición en Chihuahua intentaron difundir de manera oportunista, buscando magnificar un trámite burocrático ordinario para convertirlo en un ataque político en su contra.
Una trayectoria de resultados en Chihuahua
Lejos de las polémicas artificiales de sus adversarios, Brighite Granados se ha consolidado como una pieza clave para el crecimiento de la estructura territorial del partido en el norte del país. Su trabajo se respalda con hechos:
Liderazgo respaldado: Encabeza el Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Chihuahua desde agosto de 2022, logrando un fuerte respaldo de la militancia que la llevó a ser ratificada para el periodo 2024-2027 gracias a sus intensas campañas de afiliación y organización.
Representación en el Congreso: Su arraigo político e institucional la llevó a asumir la suplencia en el Senado de la República por la LXVI Legislatura, acompañando la fórmula de Javier Corral Jurado.
