El Desafío de Javier Duarte que Hereda Ernestina Godoy en la FGR
Ciudad de México.– El nombramiento de Ernestina Godoy Ramos como Fiscal General de la República (FGR) el 3 de diciembre de 2025, pone en el centro de atención uno de los expedientes más complejos heredados por la justicia federal: la situación jurídica de Javier Duarte de Ochoa, exgobernador de Veracruz.
A diferencia del caso de César Duarte (Chihuahua), donde la FGR de Godoy actuó de inmediato en una nueva detención federal, el desafío con Javier Duarte radica en manejar y potencialmente reforzar un proceso que está muy avanzado y ha sido objeto de controversia.
La Situación Jurídica de Javier Duarte
Javier Duarte se encuentra actualmente en prisión, cumpliendo una condena de nueve años por asociación delictuosa y lavado de dinero. No obstante, su situación está lejos de cerrarse:
Libertad Anticipada: El exgobernador ha estado buscando activamente su libertad anticipada, alegando haber cumplido más del 95% de su pena. En las audiencias de finales de 2025 (previas al nombramiento de Godoy), la FGR ya estaba buscando impedir este beneficio argumentando «mala conducta» y la existencia de procesos activos en Veracruz.
Nuevos Cargos en el Horizonte: La llegada de Godoy coincide con recientes autorizaciones internacionales para que el gobierno mexicano impute nuevos cargos a Javier Duarte por desvío de recursos. Esto abre la puerta para que la FGR, bajo la nueva titular, active estas nuevas imputaciones y complique cualquier posibilidad de liberación anticipada.
La Implicación de la FGR de Godoy
Para Ernestina Godoy, el caso Javier Duarte representa la oportunidad de demostrar un cambio de enfoque en la FGR respecto a la gestión anterior:
Refuerzo de Acusaciones: Se espera que la nueva FGR sea más enérgica en las audiencias de ejecución de sentencia, buscando acreditar los motivos para negar la libertad anticipada y, más importante, concretar los nuevos cargos internacionales autorizados.
Mensaje de Continuidad y Combate: Aunque Duarte ya está preso, su caso es un símbolo de la corrupción sexenal. Al endurecer su situación jurídica, Godoy enviaría un mensaje de que la FGR no solo persigue nuevos casos, sino que también blindará las sentencias existentes y buscará la máxima rendición de cuentas contra las figuras de alto perfil.
El expediente de Javier Duarte es, por tanto, un indicador clave de la línea de acción que seguirá la FGR en la era Godoy respecto a los grandes casos de corrupción política.
